ABHYANGA: Masaje general con aceite

18.10.2021

Abhyanga significa frotar aceite por todo el cuerpo, y generalmente se refiere a la antigua tradición de terapia ayurvédica de realizar un masaje con abundante aceite por todo el cuerpo, desde la cabeza hasta los pies. Es una terapia rica en detalles, por lo que requiere de la experticia en una diversidad de técnicas de masaje.

Algunos de los aceites más usados para esta terapia son:

  • Vata: sésamo, mahanarayana, dashamula, o bala tailam.
  • Pitta: girasol, coco (mejor en verano), neem, bhringaraja, o brahmi tailam.
  • Kapha: sésamo, maíz, mostaza, linaza, o visha garbha tailam.

Aceite de almendras dulces también es bueno para vata y pitta, mientras que el aceite de oliva es bueno para las constituciones pitta y kapha. Es probable crear combinaciones de aceites, aunque lo más común es usar un solo tipo a la vez.


Aplicar una cantidad lo suficientemente generosa de aceite como para cubrir y lubricar todo el cuerpo es tal vez la parte más importante del abhyanga. Esto significa usar una cantidad relativa o aproximada de 8 onzas o 250 miligramos de aceite para cubrir todo el cuerpo, lo que puede variar de persona a persona. Los aceites medicados son usados como la mejor opción para tratar algunas condiciones específicas, pero generalmente, para abhyanga, el aceite es seleccionado de acuerdo al prakruti (constitución de la persona) y el vikruti (estado actual), así como la estación del año en la que se esté en ese momento.


Los aceites caloríficos son buenos para vata y kapha, mientras que los aceites refrescantes son la mejor opción para pitta. 


Frotar enérgicamente el aceite permite que este penetre a las capas más profundas, atravesando la piel hasta la fascia superficial y desde ahí más profundo hasta las terminaciones nerviosas. Abhyanga es particularmente bueno para pacificar la dosha vata, pero también beneficia a las demás doshas y las induce a abandonar el tejido conectivo profundo (donde se producen estancamientos de toxinas y se acumulan las emociones no digeridas) para dirigirse hacia el tracto gastrointestinal, desde donde estas acumulaciones por exceso o desplazamiento de las doshas serán eliminadas.

Esta acción pacifica las doshas, promueve la fortaleza e induce a un sueño profundo y reparador, ofreciendo gran relajación. Además, promueve los procesos anabólicos de los tejidos, es decir, de crecimiento y construcción. Aceites medicados especiales pueden ser usados para cortes, quemaduras, heridas y problemas de piel, como dermatitis, eccemas o acné.


Abhyanga calma estados de estrés, retarda el envejecimiento y es beneficioso para todas las articulaciones y ligamentos. Es especialmente bueno para la piel y el pelo, y es útil en casos de dolor, fracturas, debilidad, fatiga y agotamiento.


Vyana vayu es el subdosha de vata que transporta la sangre desde el corazón hacia la periferia vía rakta dhatu (tejido sanguíneo), mientras que rasa dhatu (tejido linfático) se mueve desde la periferia hacia el corazón, la cual es la dirección opuesta al crecimiento del vello corporal. En abhyanga, uno debe masajear generalmente en la dirección opuesta al crecimiento del vello, de manera que el aceite pueda penetrar a través del folículo piloso, la fascia y el tejido subcutáneo para, eventualmente, llegar hasta las terminaciones nerviosas. Esto activa la circulación de rasa dhatu (linfa), de manera que se logre un efecto purificante y drenante; una vía de eliminación de las sustancias de desecho, además de una estimulación del sistema inmunitario. Este método funciona como masaje entre articulaciones, pero cuando se llega a una articulación es mejor masajear de forma circular, para así activar vyana vayu en esas áreas y promover su activación y nutrición a nivel del tejido profundo.

Existen tres categorías de masaje abhyanga:

  • Soumya abhyanga: que significa masaje suave y delicado.
  • Kathina abhyanga: que significa masaje fuerte y profundo.
  • Madhyama abhyanga: que significa masaje moderado, que no es ni tan ligero ni tan profundo.

Las personas kapha tienen cuerpos grandes y densos (por lo general), por lo que necesitan masajes fuertes y profundos para eliminar los excesos de kapha. A las personas pitta no les entusiasman los masajes ni demasiado suaves ni demasiado profundos, así que un término medio es perfecto para ellos. Las personas vata son las más delicadas, tanto física como emocionalmente, por lo que les convienen los masajes delicados, como si uno estuviera trabajando con una delicada flor.

En el primer día de masaje, el aceite penetra en la fascia superficial y en rasa dhatu (linfa); en el segundo día alcanza rakta dhatu (sangre); en el tercero penetra en mamsa (músculo), etc. Para alcanzar a shukra dhatu (tejido reproductivo) la persona debe realizar siete días de snehana (oleación).

Sin embargo, la cantidad de aceite requerida podrá variar de persona a persona. Por ejemplo, nótese que las personas pitta y kapha requerirán de menor oleación, mientras que las personas vata necesitarán más aceite, debido a su naturaleza más seca y áspera; por lo que ellos son los candidatos perfectos para un programa de siete días de masaje abhyanga.

En abhyanga es común que una persona reciba un masaje a cuatro manos, es decir, por dos practicantes a la vez. La terapia comienza con el paciente tumbado boca arriba, cubierto por una sábana, y un practicante masajeando la cabeza y el otro masajeando los pies.


El aceite es aplicado por la cara, el pelo y las orejas al mismo tiempo. Esta experiencia es realmente deliciosa y muy relajante. Ahora viene lo complicado: no sólo encontrar dónde lo hagan, sino además, que ambos terapeutas trabajen en perfecta sincronía y armonía, lo cual requiere de una gran compenetración y un largo trayecto juntos. En el trabajo de masaje con dos masajistas, estos deben de estar perfectamente sincronizados, realizar los mismos trazos, con la misma presión, el mismo ritmo y el mismo estilo, de manera que se logre una armonización de los lados derecho e izquierdo del cuerpo (y de los dos hemisferios cerebrales).

¿Cómo es un masaje abhyanga?

En realidad, resulta complicado hacerse una idea fidedigna de cómo es el proceso del masaje si no se ve. A pesar de ello, haré un pequeño resumen de cómo es el protocolo base de actuación. Por favor, téngase en cuenta que, en ocasiones, ya sea por las necesidades propias de cada paciente o las demandas del mismo, el masaje podrá variar de una persona a otra, o incluso de un momento a otro con la misma persona. Sabiendo esto, estos serían los pasos a seguir:

Se empieza en posición decúbito supino, es decir, boca arriba. Se comienza masajeando por los pies y se irá subiendo progresivamente hacia las extremidades superiores para acabar en la cabeza. Al estar la persona boca arriba se comienza por la pierna derecha y se termina por la pierna izquierda. De los pies pasaremos a las pantorrillas y de estas a las rodillas, donde nos detendremos un momento para realizar algunos movimientos articulares y aplicar presión en algunos puntos marma beneficiosos para esta articulación. Continuaremos con los muslos y la articulación de la cadera, la cual también trabajaremos con detalle y mimo, flexionándola y procurando una máxima lubricación. El masaje continúa por la zona abdominal, pecho, hombros, brazos y manos. Curiosidad: El trabajo en la zona abdominal (órganos internos: hígado, estómago, bazo, riñones...) y pectoral (zona del corazón y los pulmones) lleva implícito un gran trabajo emocional, puesto que es en estas áreas en particular donde más se acumulan las emociones no resueltas. Es por ello algo normal que la persona se sienta "movida" emocionalmente al trabajar por estas zonas... y tal vez, con un poco de suerte, logre aprovechar la sesión para desbloquear y liberar algunas de estas emociones estancadas y no procesadas (lo cual en Ayurveda también es considerado ama, es decir, toxinas).


Habrá veces en que la persona no deseará una oleación en la cabeza para no embadurnar su cabello en aceite, ya sea por motivos estéticos o prácticos. En esos casos se evitará esa zona y se continuará con las demás. Sin embargo, sí que se puede aplicar posteriormente al masaje un poco de terapia marma en algunos puntos del cráneo muy interesantes a nivel terapéutico con las manos limpias de aceite. Con ello y con todo, se le informará al paciente de los beneficios que conlleva la oleación también en la cabeza por si se decide hacerlo en otra ocasión.


Una vez hemos terminado de masajear la parte anterior de la persona le pediremos que se de la vuelta y se tumbe en posición decúbito prono, es decir, boca abajo. De nuevo se masajean los pies para después pasar a las pantorrillas, a las rodillas, los muslos y los glúteos. Cuando se ha completado el tercio interior se sube hacia la zona pélvica y se masajea el área lumbosacral, y se va ascendiendo por la espalda hasta llegar a los hombros, la nuca y la cabeza. El masaje suele finalizarse con un recorrido breve por la cabeza y los pies.

Una cosa interesante de este masaje es el hecho de que, tras haber masajeado las diferentes partes de manera más individualizada, tanto en el contexto de la finalización de cada zona grande (pantorrillas; piernas; espalda...) como al final del propio masaje, se trazan unos pases largos que aúnan las distintas áreas, promoviendo una estimulación más global y completa del cuerpo a través del tejido conectivo (fascia), de modo que el cuerpo recibe un mensaje que viene a decir: "soy una unidad y funciono como tal". Esta es la esencia misma del Ayurveda: que expone que todas las porciones son parte de una Unidad que las acoge a todas, formando parte de una entidad divina e indivisible, en esencia.


El masaje facial también puede venir incluido dentro del protocolo del masaje abhyanga, pero normalmente no se realiza dentro del contexto de un masaje corporal, por lo que se trabaja con mayor detalle en una sesión a parte, dada la gran implicación energética de la zona. Un masaje facial completo, el cual implica también el trabajo en cuello, hombros y cráneo, puede llevar de 30 a 45 minutos por sí solo.